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lunes, 19 de abril de 2010

Segunda carta a mi misma cuando era mas joven

Hola Alta:
Así que te casaste y todo. Me parece que eres feliz. Se te ve contenta.
Es lo mas parecido a la felicidad que has vivido hasta ahora. Verdad?
Ah que bueno que te casaste, y el muchacho parece tan bueno, te complace en todo.
El único inconveniente es que no estás teniendo tiempo para estudiar, ni te puedes concentrar en ello, es mas, estás faltando demasiado a clase.
Tu esposo te invita a salir constantemente, a casa de tus padres, de sus padres, a la playa con ellos en los fines de semana, de compras, al Banco, a acompañarlo a su trabajo, a hacer diligencias, a la Capital.
En fin todo te parece tan divertido y tan nuevo que estás descuidando los estudios. Te quejas de ello y él te sugiere que te cambies a una carrera mas corta en vez de la Licenciatura en Economía de la cual de todas formas solo has completado el primer año. Decides cambiar y te registras para un Secretariado en la Universidad de tu pueblo, más pequeña y cercana aún.
Al final del primer año ya estás embarazadísima casi a punto de dar a luz, asi es que a duras penas terminas ese primer año para continuar luego cuando el bebé tenga unos meses.
En efecto así lo haces, todo marcha bien.

Un antiguo profesor tuyo viene a tu casa a ofrecerte un empleo en el Banco en el cual es sub-gerente. Lo aceptas más por no quedar mal con tu exprofesor que porque piensas que te vaya a gustar.
Pero te sientes muy recargada, el bebé, la Universidad, el empleo. Debes retirar algo por ahora y eso resulta en abandono de los estudios de nuevo.
A los 6 meses, tu hijito se enfermó y tuviste que faltar por casi una semana al empleo. Te sentías horrible por ambas cosas, el empleo al cual tenías que dar la cara y tu pequeño al cual dejabas en casa de tu suegra sin que necesariamente confiaras tanto en ella.

Tu suegra tenía un gran deseo de ayudar con el bebé y estar con él y era una señora muy ferviente de la iglesia católica, que hacía obras de bien, acogía a todo el mundo en su hogar, pero además era victimizada sin que hiciera nada al respecto, por su esposo que muchas veces la humillaba y, por un hijo que le exigía cosas hasta la locura: dinero, comidas especiales, tratamiento de enfermo(un hipocondríaco), atención constante. Y eso que tenía que ver contigo Alta? Tú vislumbrabas esa influencia para tu hijito. Y dijiste No, no, no. Eso para mi hijo no lo quiero.
Optaste por dejar la Universidad con solo un semestre por delante del Secretariado.
Algún día lo completarías.
Te envolviste en la tarea de ser madre y cada vez mas madre. Dejaste el empleo. Antes del segundo cumpleaños de tu primer hijito, tuviste el segundo.
Ya si, ahora eras mami de tiempo completo. No había vuelta atrás.
No podías dejar dos niños bajo el cuidado de cualquiera y en tu pueblo no había buenas guarderías infantiles. Ahí te quedaste atrapada en ese torbellino de felicidad, locura, deber, responsabilidad, gripes de niño, fiebres, diarreas, abstraimiento, orgullo, distracción con y por los niños.
Ni por la mente te pasaban las amigas, las fiestas, los amigos, los viajes, la música, tu juventud, los bikinis, solearte en la playa, los deportes.
Tú eras una señora vieja a los 20 años. Y ni cuenta te diste. Y si a veces sin darte cuenta te vestiste como una joven, siempre hubo alguien que te hiciera un comentario mordaz e hiriente. Porque en ese entonces como ahora, existen opiniones sobre lo que somos y lo que deberíamos ser. Siempre somos juzgados y todo el mundo tiene una idea de como debe comportarse alguien. Existían también igual que hoy tabues, tabiques entre lo que se considera normal y anormal. Y personas que se adaptan a eso.
Cierta vez te dijeron directamente"mírala con unos pantaloncitos cortos como si fuera una niña, ponte en tú lugar, ya tú eres una mujer casada y además una mamá, no te puedes vestir como una jovencita". Y tú en aquel entonces sin la osadía para decir lo que tenías que decir. Muy sumisa y complaciente, esperabas llegar a la casa para llorar y expresar tu frustración.
Aunque a veces a sabiendas te ponías el pantalón corto y cruzabas el pueblo en bicicleta con tus hijos cada uno en la suya, cual tres niños y eso era un desafío. Era el comienzo.

Lo cierto es que para entonces ya estabas muy metida en la vida de gente vieja. Ni pensabas en ello, era natural. La edad de las personas puede ser muy relativa. Si, aunque tengas 20 , si te comportas como mayor, eso esperarán los demás de ti. Y aunque tengas 80, si te comportas como joven, eso es lo que los demas verán en ti. Pero tratan de manipular. Es como si dijeran:"que va, tú no puedes desafiar al mundo y la sociedad". Si tú te dejas manipular te conviertes en el títere sutil. Es lo mismo que los que dictan la moda, están contando con los títeres que siguen la moda fielmente como si ellos halaran hilos y movieran palancas y todos a una a seguir sus dictados de que ancho es la pierna del pantalón, que colores debes combinar y de que largo es la blusa este año. De que tamaño serán tus tacos o si serán planos y de que marca o hechura es que los vas a llevar.

Tu única amiga fue tu cuñada a quien conociste cuando estabas esperando tu segundo hijito.
Al menos con ella y los niños salías en tu carrito, a dar vueltas, a visitar familiares, a eventos deportivos que tu padre y hermanos organizaban y participaban. Era divertido. La vida iba pasando y la disfrutabas asi.
Luego tu cuñada y otros miembros de tu familia, por supuesto desarrollaron sus propias vidas y eligieron otras ciudades, se alejaron. Mas de un lustro había pasado y entonces acudiste a las madres de los amiguitos de tus hijos en la escuela.Por un tiempo ellas fueron tus amigas. Preparaban juntas las veladas de Navidad, de las festividades de aniversario de la escuela, la salida de las clases, la entrada a las clases.
También alguien te invitó a un grupo católico de parejas y hacían reuniones muy aburridas, pequeños agasajos. Muy pronto te cansaste de eso. No te llamaban la atención esas esposas tradicionales de fuertes perfumes y labios fuscia.
Dejabas los niños con tu madre hasta las 10 de la noche o mas y ella ya estaba cansada y no quería ser molestada con frecuencia, ni quería asumir el papel de niñera por considerar que ya había hecho su labor como madre y no le tocaba cuidar niños a su edad. Era tú madre muy fría o muy inteligente? Sería que se le adelantó a la época y decidió no ser mas que abuela de lujo? Como muchas mujeres de ahora. Bueno, no como tú, a tí ahora te encantan tus nietitos, aunque tal vez será porque solo puedes verlos esporádicamente.
La religión a ti no te convencía, era todo tan falso y superficial.
Se parecía en cierta forma a la política, estaban unidas.
Bueno Alta, la vida de jovencita se fue volando, ahora ya tienes 30 y tienes otro retoño, una bebecita linda y despierta. Que a los 18 meses dice montones de palabras.
Ya has estrenado casa dos veces y esta última es divina, en un buen barrio, fresca y ventilada, buenos vecinos. Tu sueño hecho realidad.
Que la disfrutes!
Volviste a los estudios? Alguien me dijo que si, pero esta vez estás casi terminando la carrera de Administración de Empresas, en otra Universidad de un pueblo aledaño. Que bueno por tí.
Y tus amigas de antaño que será de ellas. La última vez que supiste de una fue cuando nació tu hijita, cuando una de ellas que fue dama de compañía en tu boda vino a traerte un regalito.
Te han ofrecido un empleo mas, esta vez temporal. Pero los exámenes para entrar en esta compañía son muy exigentes. Por eso te sientes muy orgullosa cuando te llaman a tí en vez de a ninguna otra candidata.
Solo será por 6 meses, pero te han dicho, que las posibilidades de que se convierta en permanente son muchas.
Despues de haber visto las peores caras de tus superiores, los remilgos de tus compañeros de trabajo, las discusiones con los clientes, la dificultad que tienes para cumplir el horario, a veces vestida con traje de oficina tienes que atravesar el pueblo en bicicleta porque tu carrito está averiado y tu motocicleta también y no hay taxis disponibles. Llegas 5-7 minutos tarde con frecuencia debido a los ajetreos del hogar, hay reprimendas y te sientes tan avergonzada. Transcurridos los 6 meses, decides que no vas a aplicar a ninguna otra posición ni temporal , ni permanente. No te hace falta el dinero, aunque no está mal, pero tu esposo se gana la vida bastante bien y han pensando empezar un negocio propio.
Que ilusión tan bella. Juntos pueden vencer el mundo.
Tres bellos hijos, una bella casa, un negocio propio y la vida no es tan mala.
Donde fue que todo salió mal?
Hubo un punto específico donde algo se desencajó?

2 comentarios:

Mar Varela dijo...

ME ha parecido una fantastica idea lo de escribirte cartas a ti misma es algo que me encantaría hacer... lo mismo me arriesgo y me escribo una en mi blog cuarentaytantos... gracias por visitar mi blog eres muy bienvenida, espero volver a verte por allí o por uno de mis otros blogs vamosacocimar.blogspot.com
Un besote

altapare dijo...

Hola querida Mar:
Gracias por responderme y comentar en mi blog. Si que es divertido esto. Yo te he visitado a tus blogs (al menos 2) y pienso continuar buscándote, no me di cuenta del de cocina.
Como habrás notado soy muy nueva en bloggear, en los últimos días he estado mejorando el blog tanto el contenido como la apariencia del mismo. De hecho está muchísimo mejor. Espero poder tener uno tan profesional como el tuyo algún día.
Cómo se logra aumentar el tráfico de personas que me lean?
Puedo usar algunos de tus posts siempre que poniédote como autora y luego poner tu link ahí? para que lean el completo.
A lo mejor podrías tú poner mi link en tu blog, en donde mejor te parezca.
Tengo una nueva entrada. Visítame.
Gracias